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Cine matinal - 11,30 h.

Dirección y guión: Isaki Lacuesta
Fotografía: Gerardo Gormezano
Música: Víctor Nubla
Montaje: Domi Parra
Nacionalidad: España. Color y Blanco y Negro. 2002
Duración: 100 minutos 

En apenas dos o tres años el cine documental ha vivido en España un importante proceso de recuperación. Probablemente el fenómeno es más aparente que real, es decir, son más las propuestas interesantes que el público animado a secundarlas.
Cravan vs Cravan, obra con la que debuta Isaki Lacuesta, penetra un paso más en ese territorio inestable entre ficción y realidad, entre el instrumental convencional del cine documental y las libertades expresivas de la ficción. Básicamente lo que Lacuesta propone es un ejercicio de contaminación de relatos. Con la idea de arrojar luz sobre una persona llena de oscuridades, Arthur Cravan, un exótico personaje que practicó el boxeo, se decía poeta, era un vividor y se reclamaba sobrino de Oscar Wilde, Lacuesta propone una operación de filigranas e imposturas a cargo de otro personaje ficticio en una operación de reflejos y ecos, de cajas que contienen otras cajas, de documentos reales y de reales mentiras. El resultado provoca estupor e intriga, y evidencia que todavía permanecen muchos territorios por explorar en el mundo de la narración cinematográfica.

Premio del Público a la mejor Películay Premio al Director Revelación en el Festival de Cine de Sigtes.
Sección Oficial del Festival de Venecia.


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"Cortos en la musa" - Primera sesión: 21,00 h. - Segunda sesión: 23,00 h.
"Caiga quien caiga" en corto


1997. Color. 18 minutos
Ficción. 35 mm
Dirección: Juan Carlos García-Sampedro
Interpretes: Tonino, Victoria Paniagua,
Laura Inclán

2001. Color. 17 minutos
Ficción. 35 mm
Dirección: Aurea Martínez.
Interpretes: Sergio Pazos, Balbina del Rosario, Joan Potau

1990. Color. 23 minutos.
Ficción. 35mm
Dirección: Mónica Laguna.
Interpretes: Gran Wyoming, Ana Curra

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Maratón de cine - 00,30 h.

Dirección: Michael Winterbottom
Guión: Frank Cottrell Boyce
Fotografía: Robby Müller
Montaje: Trevor Waite
Intérpretes: Paddy Considine, Danny Cunnigham, Sean Harris, Shirley Henderson, Lennie James, Andy Serkis y Steve Godgan
Nacionalidad: Gran Bretaña. Color. 2002
Duración: 112 minutos 

A final de los años 70, Manchester iba a poner en marcha todo un movimiento musical cuyos efectos todavía son perceptibles. El sonido Manchester alumbró algunos grupos como Joy Division, New Order y Happy Monday. Como acontece con este tipo de sacudidas en el mundo del espectáculo, en el epicentro de todo ello no se encuentra un gran plan estratégico ni una organización poderosa sino simplemente algo pequeño y frágil al que el azar y la oportunidad le dieron el éxito. En 24 hour party people, Michael Winterbotton teje un testimonio a caballo entre la crónica histórica y la biografía crítica acerca del sello Manchester Factory Records y de su cabeza visible, Tony Wilson. En clave semidocumental, echando mano a la ficción, mezclando tonos y estilos y con un montaje acelerado, Winterbottom rinde tributo con este filme a un período que le resulta familiar. Por este party de 24 horas desfilan hechos y personajes reales que configuran un filme atmosférico, una película que busca recrear sin acritud pero sin edulcoramiento un tiempo y un lugar que resultaron especialmente activos, singularmente extremos. Winterbotton desmitifica lo desmitificable pero también se empeña en reivindicar lo reivindicable, esto es, la actitud de libertad, locura y entusiasmo que presidió todo un imperio que creció a toda prisa y que se desmoronó aún con más rapidez. Entre los recovecos del filme surge una mirada hacia el final de toda una época brillante y vibrante de la escena musical british y una abierta complicidad con lo que significó.

Sección Oficial del Festival de Cannes
Sección Zabaltegui del Festival de San Sebastián



Título original: Mies vailla menneisyyttä
Dirección y guión: Aki Kaurismäki
Fotografía: Timo Salminen
Montaje: Timo Linnasalo
Intérpretes: Markku Peltola, Kati Outinen, Kaija Pakarinen, Juhani Niemelä, Sakari Kuosmanen, Annikki Tähti y Anneli Sauli
Nacionalidad: Finlandia. Color. 2002
Duración: 97 minutos 

A fuerza de conservarse en alcohol y ahumarse con un sempiterno cigarrillo en la comisura de los labios, Aki Kaurismäki se ha convertido en un personaje de sus propias películas. Cineasta inclasificable, este finlandés practica un cine mínimal, singularmente bello en su sobriedad, hermoso en su fealdad y optimista en su negrura. En ese sentido, Un hombre sin pasado responde a todas y cada una de las claves que han determinado su filmografía . Retrata un Helsinki habitado por descerebrados neonazis que abren la cabeza de vagabundos ilustres. Como en Nubes pasajeras, otra de sus películas, el protagonista de Un hombre sin pasado recorre un periplo singular. Con él, Kaurismäki habla de los desheredados de la sociedad del bienestar, los pobres de una sociedad europea que a fuerza de consumir inutilidades ha convertido la existencia en una cáscara vacía. Con el pretexto de un hombre que pierde su memoria a raíz de una paliza, el filme dibuja una galería de personajes muy habituales en el mundo del cineasta finlandés. Con ritmo de buen rock, con historias de amor y amistad y con un ajuste de cuentas. Un hombre sin pasado recuerda que es más fácil sobrevivir sin memoria que vivir sin dignidad.

Gran Premio del Jurado y Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes
Sección Zabaltegui del Festival de San Sebastián
Premio FIPRESCI a la Mejor Película del Año.



Título original: Le veló de Ghislain Lambert
Dirección: Philippe Harel
Guión: Philippe Harel, Benoít Poelvoorde y Olivier Dazat
Fotografía: Gilles Henry
Música: Philippe Eidel
Montaje: Benédicte Teiger
Intérpretes: Benoît Poelvoorde, José García, Daniel Ceccaldi, Emmanuel Quatra y Sacha Bourdo
Nacionalidad: Francia- Bélgica. Color. 2002
Duración: 115 minutos 

Harel y Poelvoorde poseen mucho en común. Los dos unidos constituyen una sociedad poderosa, acelerada, con raíces alimentadas por la ironía y la beligerancia. Así se vio en su primer trabajo, “Les radonneurs” y así se repite en esta anticrónica sobre las vergüenzas del ciclismo. Por eso, ese aire desenfadado que rodea a Lambert no eclipsa la tragedia que anida en el fondo del relato. Con él, se escenifica la errática agonía de un héroe ridículo y vulnerable. Lo visten de ciclista y aunque el ciclismo lo acapare todo, se nos hacer saber que Ghislain Lambert es más que lo que parece: es símbolo de todos los perdedores que en el mundo han sido y nos recuerda que, incluso el más humilde de todos ellos, siempre puede ganar alguna batalla, por ejemplo la de la risa, gracias y sobre todo en este caso al profundo carisma del actor Benoít Poelvoorde. Con apenas cinco obras en su haber ha cubierto todos los registros. Pasó del escalofrío de su primer trabajo al humor anfetamínico de “Les randonneurs” de Philippe Harel y de éste al patético campeón narcotizado llamado Lambert, también dirigido por Harel.

Sección Zabaltegui del Festival de San Sebastián



Dirección: Larry Clark y Ed Lachman
Guión: Harmony Korine y Larry Clark
Fotografía: Ed Lachman y Larry Clark
Montaje: Andrew Hafitz
Intérpretes: James Ransone, Tiffany Limos, Stephen Jasso, James Bullard, Mike Apaletegui, Adam Chubbuck, Wade Williams y Amanda Plummer
Nacionalidad: Estados Unidos-Holanda. Color. 2002
Duración: 96 minutos 

Larry Clark, antes de debutar como cineasta, atesoraba un reconocido prestigio como fotógrafo. En 1995 hizo un filme titulado “Kids”, una terrible mirada a la existencia vacía de un grupo de adolescentes perdidos en las calles de Manhattan. Violencia, sexo y sida dibujaban un diagnóstico desolador que premió Cannes. En Ken Park, ahora codirigida con Ed Lachman, Clark reincide en mostrar a un grupo de adolescentes sumergidos en una sociedad opresiva, desbrujulados y perdidos en su ira. A medio camino entre “American Beauty” y “Happiness”, Ken Park subraya la decadencia de la sociedad adulta y el vacío que ésta provoca en sus jóvenes cachorros. Pero a diferencia de Sam Mendes y Todd Solondz,  Clark se empeña en no poner filtros ni elipsis narrativas al hacer furioso y desesperado de sus jóvenes protagonistas. Abiertamente explícita en la desnudez de sus personajes, Clark y Lachman se pasean por la California contemporánea desgranando la historia de cuatro adolescentes que tratan de escapar de la angustia existencial que les circunda a fuerza de sexo y violencia. Ken Park muestra esa huída hacia ningún lado de sus jóvenes protagonistas a través del sexo. La falta de pudor del filme, que no duda en compartir con el cine pornográfico la explicitud de sus imágenes, provoca indefectiblemente una profunda controversia.

Sección Oficial del Festival de Valladolid


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