Lugar: Teatro Bretón. 19:30 h.
Título Original: Efter brylluppet
Dirección: Susanne Bier
Guión: Susanne Bier y Anders Thomas Jensen
Música: Johan Söderqvist
Fotografía: Morten Søborg
Montaje: Pernille Bech Christensen y Morten Højbjerg
Intérpretes: Mads Mikkelsen, Sidse Babett Knudsen, Rolf Lassgård, Stine Fischer
Christensen, Mona Malm, Christian Tafdrup y Niels Anders Thorn
Nacionalidad: Dinamarca / Suecia 2006
Duración: 120 minutos
Como
una parte de los realizadores daneses más innovadores, también Susanne Bier se
sintió en su día tentada por las propuestas del decálogo 'Dogma 95' promovido
por su compatriota Lars Von Trair y filmó 'Te quiero para siempre', una
historia de amor y, sobre todo, de culpa. Cuatro años después, y tras dirigir
otro largometraje titulado 'Hermanos', se enfrenta a una película que, por su
temática y por algunas características de los personajes, se podría comparar a
títulos como 'Celebración' de Thomas Vinterberg. Como en sus dos películas
anteriores, Bier ha escrito la historia en colaboración con Anders Thomas
Jensen, un hombre que estuvo también muy vinculado al movimiento Dogma ya que
es autor de los guiones de 'Mifune' y 'Wilbur se quiere suicidar'. La
combinación de una parte más sentimental, que es la que aporta Bier, y un
realismo sin concesiones, más propio de Jensen, ha sido fundamental en todas
las propuestas que han firmado juntos. En esta ocasión, el personaje central de
la historia es un hombre llamado Jacob, protagonizado por Mads Mikkelsen ('Te
quiero para siempre', 'Wilbur se quiere suicidar'), que ha dedicado una parte
de su vida al cuidado de los niños de la calle en la India. Cuando el orfanato
en el que colabora amenaza con tener que cerrar por falta de medios, recibe una
curiosa oferta. Un hombre de negocios danés le ofrece una donación de cuatro
millones de dólares para que continúe con su tarea humanitaria. Pero el regalo
no será a cambio de nada. La condición es que Jacob vuelva a Dinamarca y asista
a la boda de la hija del generoso benefactor. La celebración supone para Jacob
un reencuentro con el pasado y le obliga a enfrentarse a algunos fantasmas y a
tomar algunas decisiones.